miércoles, 27 de agosto de 2008

BENEMÉRITO Y COMPROMETIDO

Ya hacía tiempo que tenía ganas de contar el viaje o excursión que hicieron los niños de primero de EGB, niños de 6 y 7 años:

Un bonito día de primavera se montaron los alumnos en un bus, previo pago de 20 euros, y les llevaron a la lejana capital provincial: HUESCA, para visitar el Parque de Bomberos y el Cuartel de la Guardia Civil.

Una vez en Huesca visitaron por la mañana el parque de bomberos, con sus camiones y sus mangueras y les explicaron diversas técnicas de apagar fuegos y de descerrajar accidentados. Los niños quedaron encantados y salieron del parque pensando sin duda que de mayores querían ser valientes bomberos.

Después de comer los bocatas que las mamás dejamos preparados la noche anterior, los niños y niñas del cole grausino visitaron el flamante cuartel de la Guardia Civil. Allí los agentes se lucieron enseñando a los crios las motos de tráfico, los coches patrulla con sus sirenas luminosas, los alcoholímetros... Luego pasaron a mostrar los equipos de rescate de montaña ,con demostración incluida, e izaron a un cabo primero supuestamente despeñado con camilla, arneses y cuerdas. Llegados a este punto de la demostración los niños ya ni se acordaban de los parias de bomberos de la mañana ni de sus ridículos cascos colorados.

Pero aún estaba por llegar lo mejor de la demostración picoletil: La brigada antiestupefacientes: Los agentes de la ley sacaron de su apartamento a Rex, el perro policía pastor alemán, mas guapo y educado que jamás vieron los niños ribagorzanos, los perros pastores del Pirineo no le llegaban a Rex ni a la altura de las pezuñas... debieron pensar los zagales. El can empezó a realizar su demostración: Primero le dieron a oler una prenda de ropa que le dio pistas suficientes para localizar al dueño de la prenda entre la multitud. A continuación el perro olfateó al cierzo para poder encontrar los paquetes sospechosos que previamente le habían escondido sus adiestradores. Los guardias explicaron a los niños que el perro localizaba paquetes de droga, pero que era tan fino en su trabajo que podía encontrar un solo “cigarrillo con droga” escondido en el parque y así lo demostró dejando a los niños estupefactos y llenos de admiración hacia tan inteligente can y sus verdes instructores.

Después de realizar las exhibiciones los agentes preguntaron a los niños que si querían ser Guardia civil Infantil y hacer siempre el bien. Los niños al unísono gritaron: ¡¡SIIIIIII!! y los guardias mayores repartieron carnés de Guardia Civil Infantil a todos los niños y niñas, que se fueron a montar al autocar pensando en lo que realmente querían ser de mayor: Guardia Civil Adulto.

Es muy curioso, pero yo también tuve mi carné de Guardia Civil Infantil, tendría siete u ocho años y me llevaron al Salón de la Infancia, ese que se hace en Navidad en la fira de Barcelona. Un guardia de tráfico de daba una vuelta con la moto por el paseo que va de Plaza España a la fuente de Montjuic y acto seguido te hacían el carné.... a mí de todos modos no me convencieron, pero es que mi carné no era como el de mi hijo, que es de Guardia Civil Aragonés, y...¡Eso es un título!




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