Apareció caminando por el salpicadero de la furgo, seguramente entró por esas rendijas para el aire que hay en todos los coches y la casualidad quiso que en ese momento teníamos el "hotel de insectos" de metacrilato dentro de la furgo, y la red de capturar bichos. La cazamos y se vino a pasar una animada velada de cine rural (El Dormilón de Woody Allen) y cena de hermandad "al pueblo" el sábado por la noche, dentro de su hotel acristalado. Luego, Araña pasó el resto del fin de semana cautiva, pero el lunes (no se cómo) se escapó de su casita y desapareció. Anduvo vagando por casa a su rollo sin que supiéramos nada de ella, ni una llamada, ni una nota... nada, hasta el miércoles que la vimos en el baño, entonces fue cuando decidimos que vivirá mejor libre. Desde entonces se pasea por el salón a sus anchas, se columpia por la cortina y la he pillado durmiendo en mi bufanda, pero no me importa, al contrario, me gusta que duerma dónde le de la gana... se la ve tan feliz!!!
Le he hecho un par de fotos, lástima que están desenfocadas, es que es pequeñita.


Este es su tamaño real.



