Este fin de semana me he animado a hacer seitán casero siguiendo
la receta que aparece en el blogg de “El delantal verde”. En cuanto vi el reportaje me entraron unas ganas irrefrenables de probarlo, así que viendo que tenía harina, ajitos y salsa de soja, me puse manos a la obra.
No se si me ha quedado mejor o peor que el seitán comprado, porque no lo he probado nunca, pero el mío no estaba mal. Después de pasar un par de horas de lo mas entretenidas en la cocina el resultado fue satisfactorio y económico, y además no es nada complicado de hacer.
La primera impresión no siempre es la buena, porque cuando tuve mi bola de seitán recién cocida me dispuse a probarlo enseguida, sin ni siquiera dejar que se enfriara, y me decepciono un poco, me pareció soso y tonto...
Luego empecé a buscar recetas para preparar algún plato sabroso con mi pequeño seitán, porque la idea de comerlo tal cual no me hacía gran ilusión, y fue entonces cuando me di cuenta que se podía cocer, rebozar, guisar, hornear... ¡Así que una vez tengo el seitán preparado hay que cocinarlo!
Ah! Eso es otra cosa, es que yo me pongo a hacer seitán sin haberlo probado nunca y sin ni siquiera saber cómo se utiliza, sólo movida por la curiosidad de la autosuficiencia. Eso sí, ahora que lo se hacer y que además lo se utilizar en varias recetas ricas, ricas, me lo apunto en mi lista de ingredientes.
Aquí van las dos recetas que he hecho con mi primer seitán:
CROQUETILLAS CON SALSA DE YOGURT:Las croquetas son muy fáciles de hacer, solo hay que poner a sofreír media cebolla y los trocitos de seitán bien picados, con un poco de sal. Luego en la misma sartén hay que añadir un poco de harina y rehogarla, después echar un poco de leche para que quede una bechamel mezclada con la cebolla y el seitán y dejarlo enfriar. En vez de formar las bolas y luego pasarlas por pan rallado, lo que hice fue mezclar directamente un par de cucharadas de pan rallado con la pasta de las croquetas para que quedara mas consistente y así poder formar las bolitas y freírlas en aceite de oliva.
Una vez fritas se pueden acompañar con la típica salsa de yogurt (dos ajos, un poco de sal, menta, perejil, todo ello bien picado y mezclado con un yogurt) y están buenísimas.
SEITÁN GISADO CON CHAMPIÑONES:
Este segundo plato se hace en un plis plas y queda muy rico, también se puede servir con cuscus, pasta o arroz. Se pone a sofreír una cebolla y cuando empieza a dorar hay que añadir el seitán cortado a tacos no muy grandes y un poquillo de sal. Se le da un par de vueltas y a continuación se echan los champis cortados a cuartos y se deja guisar unos cinco minutos. Listo, claro que siempre se puede poner un puñadito de guisantes, zanahoria, pimiento... en fin todo lo que admite un guiso.