Hasta aquí ha llegado esta aventura blogera.
Me marcho, emigro, me voy en busca de un lugar mejor dónde empezar de nuevo. Me he cansado de vivir aquí, y creo que hay que empezar a navegar por otros mares.
Hasta otra!
Nur.

Como Cenicienta estoy hasta el moño de tanta injusticia y quiero reivindicar los derechos de todas. Ya estamos hartas de nuestro cuento... todo el día limpiando y obedeciendo a las hermanastras sin ninguna recompensa. Queremos igualdad respecto a las demás compañeras de cuento que lucharon en su momento y lograron cambiar la historia para siempre. Caperucita, Las Siete Cabritas, La Pastorcilla Mentirosa, o incluso La Abuelita... nos sirven hoy de ejemplo y guían nuestros pasos para lograr la victoria. No nos importa hacer de protagonista o de personaje secundario, lo único que queremos es cambiar nuestro papel.
Las Cenicientas exigimos, de una vez por todas, que nos salga El Lobo Feroz! Compañeras, no es justo que las Cenicientas no podamos tener Lobo Feroz en pleno siglo XXI, es una vergüenza y una discriminación ¿Por qué en nuestro cuento nunca sale El Lobo? Ya está bien... O hay Lobo Feroz para todas o nos lo comemos con patatas!
Menos zapatito de cristal y mas Lobo!
Lobo Bueno.
Lobo Feroz.
Y para echarse unas risas.... un bonito tema de los ochenta!
El bueno de Saviano llena páginas explicando las actividades delictivas de la Camorra, en todos los terrenos. Resulta que la mafia no solo se dedica al tráfico de drogas, sino a muchas mas cosas:
Como la repatriación de cadáveres de ciudadanos chinos que mueren en Italia y las familias quieren enterrar en su china natal, como es su costumbre. La mafia se ocupa de mantener congelados a los difuntos chinos hasta que hay suficientes para llenar un contenedor y mandarlos a China. Así que tranquilos que no nos sirven a sus difuntos al limón en el restaurante chino del barrio! El control de las entradas y salidas de contenedores en el puerto de Nápoles está controlado por la Camorra y de esta forma entra y sale Europa de todo sin que las autoridades aduaneras digan ni pío.
Las falsificaciones de la ropa y complementos de las marcas de moda mas caras y exclusivas también son cosa de la mafia. Existen cientos de talleres clandestinos donde se produce de todo y luego se exporta a medio mundo, vía puerto de Nápoles, y se vende en las tiendas mas fashion a precios algo inferiores a las prendas originales. Así que cualquier pringao puede tener un abrigo de Dolce&Gabbana, falso, pero eso si, idéntico al autentico, confeccionado por mammas italianas que trabajan sin contrato laboral, sin horario, por supuesto sin asegurar y con sueldos de pena.
El tráfico de drogas, de armas y de mano de obra también está explicado en el libro con todo lujo de detalles, y hay para mojar pan en el asunto... pero lo que mas me ha impactado es el trafico de residuos de las empresas. La mafia gestiona los residuos tóxicos de media Italia. Deciden como eliminarlos y donde hacerlo, y claro, cobran a las empresas por el trabajo. A las empresas les sale mucho mas barato los servicios de la Camorra que los de las empresas de gestión de residuos autorizadas. La mafia utiliza campos del sur de Italia como vertederos gigantes dónde se acumula y se incinera sin miramientos de todo, cromo , cadmio, disolventes, alquitrán, arenas impregnadas de hidrocarburos, restos de las exhumaciones de los cementerios, fertilizantes tóxicos, pegamentos... etc, miles de toneladas de residuos tóxicos que la mafia hace pasar por desechos ordinarios y contaminan hectáreas de campos y kilómetros de costa. Donde la gente cultiva los huertos y se baña en las playas, y donde la gente también cultiva tumores en una proporción escandalosa.
Saviano ha tenido acceso a montones de expedientes judiciales y se los ha leído enterítos, luego ha echo un resumen y lo ha publicado. El libro se hace un poco pesado a ratos, pero como documento crítico no tiene desperdicio. Es como ver un “seixanta minuts” pero mas largo y mas espeso.
Pobres italianos... entre la mafia y el amigo Berlusconi, y lo que les queda por ver...